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Vitaminas y Minerales

Sodio: Información, alimentos, carencias, excesos, problemas

Sodio

Sodio, un metal de gran abundancia cuya presencia hace posible que la vida tenga lugar. Desde luego, sería casi imposible enumerar la gran cantidad de funciones que desempeña este macromineral y que son beneficiosas para las personas. Pero sí se puede asegurar que no solo necesitamos de él, sino que también resulta probable que no existiríamos sin su presencia.

Por todo ello, conviene que hagamos un recorrido a través del cloro para tener una mejor idea sobre lo que es.

Alimentos ricos en sodio

Para empezar a conocer más el sodio, naturalmente, debemos comenzar por darles un vistazo a todos aquellos alimentos que en gran medida lo contienen. ¿Por qué es de esa forma? Pues bien, simple y llanamente, porque la alimentación es una actividad que llevamos a cabo a diario, por lo que no hay dificultad en cuanto a volver el consumo de sodio una rutina constante. Además de ello, son el medio más efectivo y puro para conseguir que ingrese a nuestro cuerpo, lo cual le da un carácter menos superficial a todo el proceso.

Así las cosas, vale que procedamos a echarles un vistazo a esos alimentos. Para ello, nos valdremos de la lista siguiente, que los comprende bastante bien:

  • Mariscos
  • Sardinas
  • Pulpos
  • Langostinos
  • Anchoas
  • Merluza
  • Yogures
  • Requesón
  • Queso
  • Acelga
  • Apio

Sin lugar a dudas, se nos hace evidente que la lista es medianamente larga. Ello da cuenta de que el sodio es un elemento bastante presente en lo que se refiere a nuestro entorno, y que, lejos de suponernos un cambio radical en nuestra dieta rutinaria, se vuelve una parte fácil de añadir. Por ende, no nos tomará trabajo empezar a integrar estos elementos a los platos que acostumbramos preparar.

Alimentos de origen animal que contienen sodio

Así como nos conviene conocer de manera general cuáles alimentos resultan ricos en sodio, sucede lo mismo con los que pertenecen a un grupo específico. Ello se debe a que puede ayudarnos a precisar de un modo más rápido los componentes de esa clase que se hallan presentes en nuestros platos; de la misma manera, muchas personas tienen una tendencia muy profunda a ellos, por lo que el consumo de sodio se les hace aún más sencillo si pueden hacer provecho de esos alimentos.

Dado todo lo anterior, contamos con razones más que suficientes como para proceder a darles un vistazo a los mismos. Así pues, veamos la lista siguiente, que los precisa:

  • Leche de vaca en polvo
  • Fiambres de todo tipo
  • Vísceras
  • Requesones de todo tipo
  • Quesos maduros
  • Pescados
  • Mariscos

Como bien se puede ver con mucha facilidad, esta lista es bastante breve. De ese modo, podríamos asumir que no hay muchos alimentos de origen animal que resulten ricos en sodio. Pero hacer eso sería un error, pues la brevedad presente en ella no es sino una concreción, es decir, una organización tal que permite evocar un sinnúmero de alimentos a partir de pocas palabras, que los agrupan categóricamente.

Alimentos de origen vegetal que contienen sodio

Siguiendo con la línea de conocer de manera específica cuáles alimentos contienen grandes proporciones de sodio, en esta oportunidad nos topamos con aquellos que son de origen vegetal. Es importante que los conozcamos, puesto que, a pesar de que para muchos son un accesorio e incluso algo prescindible, lo cierto es que conforman una parte importante de casi todos los platos que son preparados a nivel mundial. Es de esa forma como llegamos a comprender que su papel no es opcional, sino muy fundamental.

Dado todo lo anterior, podemos proceder a echarles un vistazo a esos alimentos. Para esa labor, la lista siguiente, que los agrupa con bastante precisión, nos será útil:

  • Mantequilla
  • Acelga
  • Apio
  • Alcaparras
  • Rábanos
  • Pipas de girasol saladas

Como bien podemos ver, en esta ocasión la lista resulta un poco más corta. Ello, sin embargo, no implica que debamos despreciar los vegetales, puesto que, como ya se dijo, son una parte fundamental de la mayoría de los platos existentes. Aunado a eso, encontramos que la brevedad de esta lista nos facilita en gran medida la obtención de dichos alimentos, porque nos ahorra tanto tiempo como esfuerzo a la hora de buscarlos y de comprarlos para nuestro consumo.

Enfermedades relacionadas con el sodio

Aun algo tan provechoso y tan bueno para nuestro cuerpo como lo es el sodio debía de tener algo malo. Pues bien, sucede que en muchos casos ha sido asociado con cierto grupo de enfermedades que se encuentran entre las más fuertes que se conoce hasta ahora. Ello podría parecer, a simple vista, la demolición absoluta de la buena imagen que hasta este punto habíamos venido creando de él. Sin embargo, cabe resaltar que dichas enfermedades no son intrínsecas al elemento como tal, sino que parten de la administración que las personas llevan a cabo del sodio.

Dado todo lo anterior, nos conviene conocer esas enfermedades, porque dicha noción podría ayudarnos a prevenirlas, así como también a detectar su origen en el caso de que ya podamos padecer de alguna de ellas. De ese modo, echemos un vistazo a la lista siguiente:

  • Asma
  • Osteoporosis

Vemos que la lista es sumamente corta. Pero que la brevedad no nos confunda, porque las enfermedades enlistadas están dentro del grupo de las más peligrosas y de las que son más difíciles resultan de curar. Así, subestimarlas sería un error fatal que en muchos casos nos podría hacer ignorar un gran riesgo para nuestra vida.

Problemas con el exceso de sodio

Continuando con la línea del lado negativo del sodio, llegamos a este apartado, en el cual trataremos de todos aquellos problemas que pueden surgir por un consumo exagerado del mismo. Vale recalcarlo, por más que parezca innecesario, pues nada en exceso hace bien, y no podría ser distinto al lidiar con este elemento. Y si bien las estadísticas apuntan a que lo más probable es descuidar el consumo, no está de más que sepamos lo que pasa cuando dejamos que ocurra lo contrario. Aunado a eso, quizá nos permita determinar si tenemos este problema ya.

Dado todo lo anterior, no queda duda de cuán útil nos puede ser esta información. Por lo tanto, echémosle un vistazo a la lista siguiente, en la cual se resume con bastante precisión esas complicaciones:

  • Deshidratación
  • Alteraciones respiratorias
  • Vómito
  • Diarrea
  • Sudoración alta

De nueva cuenta, encontramos que la lista es corta. No obstante, otra vez conviene que se recalque que subestimar las complicaciones enlistadas sería un gran error, pues podrían empeorar hasta el punto de volverse fatales. Muchos han sido los casos en los que ha pasado, de modo que ya contamos con registros más que suficientes como para tomarnos todos estos problemas en serio.

Problemas con el déficit de sodio

Si conocer los problemas del exceso nos era útil, saber cuáles son los que se deben al déficit de sodio es mucho más beneficioso, porque en un rango de posibilidades resulta mucho más probable descuidar el consumo de ese elemento que lo contrario. Así las cosas, tener la noción de cuáles problemas acarrea la falta de sodio no será muy útil no solo para detectar de antemano el origen de cada uno, sino también para determinar cómo podemos atacarlo por nuestra propia cuenta a fin de evitar que se prolongue.

Dado todo lo anterior, procedamos a conocer esos problemas, los cuales aparecen en la lista siguiente:

  • Cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Irritabilidad
  • Falta de atención
  • Dificultad de concentración

La lista resulta medianamente breve, y, de hecho, comprende problemas que no escapan de los grupos más usuales. No obstante, ello no es razón válida como para que los descuidemos. Antes bien, debemos aprovechar la información que ya tenemos sobre ellos, para unirla con la nueva, lo que al final nos permitirá sintetizar una solución apta y precavida en todos los sentidos.

Aunado a esos puntos, hallamos que esta información nos ayudará a prevenir también a nuestros seres queridos, por su propio bien.

Cantidad diaria recomendada de Sodio (CDR)

La cantidad diaria recomendada de sodio, según la organización mundial de la salud (OMS) es de al rededor de 5 gramos al día. Nunca exceder  demasiado esa cantidad, por ejemplo 7 gramos ya comenzaría a ser peligroso para la salud si se sobrepasan de manera habitual.

Vitaminas y Minerales Puntuado con 5 / 5 basado en 2 reseñas.