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Vitaminas y Minerales

Exceso de vitamina C – ¿BENEFICIOS?

Componentes fundamentales para el ser humano hay muchos. Algunos de ellos fueron desconocidos durante mucho tiempo, y hoy, en cambio, son el centro de diversos estudios que no dejan de arrojar resultados bastante interesantes y productivos. Es así como encontramos que las últimas décadas, si bien parecen habernos traído una decadencia bastante grande en todo lo que se refiere a ciertas normas sociales, nos han dado también un gran empujón en dirección al entendimiento total de lo que somos las personas, de cómo funcionamos por dentro, de qué somos capaces de hacer e incluso de cómo hemos podido evolucionar de la forma en la que lo hemos hecho. Siendo de esa manera, no podríamos menospreciarlas.

Entre todos los estudios que se ha hecho, hay un componente en particular que se ha destacado bastante. No solamente por el hecho de que en la cultura popular se ha ganado un gran terreno, sino también porque, para efectos de salud, resulta indispensable. Se trata de la vitamina C, un elemento tan fundamental como interesante para el ser humano.

Se podría decir muchas cosas de ella. Por ejemplo, que es antioxidante y, además, soluble en agua. Podría destacarse también que está asociada con todo lo que es la integridad endotelial, el metabolismo de todas las lipoproteínas y el proceso de envejecimiento. Y, sin embargo, estaríamos quedándonos cortos al hacerlo, puesto que todos los efectos que puede tener sobre el cuerpo de una persona son casi imposibles de contar, y cada uno resalta por sus propios motivos. La vitamina C, pues, se presenta como un elemento más que solo llamativo el cual debería estar presente en la vida cotidiana de cualquier hombre o mujer.

No obstante todo eso, todavía hay personas que dudan de usarla, así como también de que pueda ser útil de alguna manera. Al hacerlo cuestionan tanto los resultados de las investigaciones como también la confianza de los demás, porque una gran parte de la sociedad la consume entre el resto de los componentes de su alimentación diaria. Y es que, aunque pueda parecer falso, la vitamina C puede ser beneficiosa incluso si es consumida en exceso. Pero, como de todo se puede dudar, demos un recorrido a través de los beneficios que nos trae si la ingerimos mucho, para que podamos comprobar por nosotros mismos que no se trata de una falacia.

Ventajas del exceso del consumo de vitamina C

Pues bien, como ya se refirió, la vitamina C es un componente que aporta grandes beneficios al ser humano incluso cuando la consume de una manera excesiva. Esta es una particularidad bastante interesante la cual merece ser destacada, puesto que, por regla general, todo suele hacer daño. Por lo tanto, que este elemento sea la excepción a esa ley es más que motivo válido para que se destaque esta característica suya entre todas las demás.

Habiendo puntualizado lo anterior, podemos ya proceder a conocer cuáles son todas esas ventajas que el consumo excesivo de la vitamina C genera en el cuerpo humano.

En primer lugar, encontramos que esta vitamina tiene poder antioxidante, lo cual se mencionó con anterioridad. Esta particularidad abarca varias funciones. Para entenderlo hay que primero saber que la misma tiene la capacidad de eliminar los radicales libres. Estos son los que producen el envejecimiento, desequilibrios en el sistema inmunológico y muchas enfermedades, y todo lo hacen sin que se produzca ninguna clase de anomalía en el organismo de la persona. Siendo todo eso tan funcional para cualquier hombre y para cualquier mujer, no deja de ser una ventaja encomiable.

En segundo lugar —aunque esta categorización no implique ninguna jerarquía de importancia—, hallamos que la vitamina C ayuda al sistema inmune. Para ello aumenta las defensas del organismo humano, lo que eventualmente genera un mayor nivel de seguridad frente a diversas infecciones y enfermedades. De la mano con ello, es un antihistamínico natural de gran potencia, característica que le permite enfrentar directamente el resfriado y alteraciones parecidas a él. Es así como se deja ver que esta vitamina es una manera de reducir las posibilidades de que nos contagiemos en algún momento.

En tercer lugar dentro de las ventajas que tiene el consumo excesivo de la vitamina C, hallamos que es un estupendo regularizador de la presión sanguínea. Esta propiedad le permite ser capaz prevenir el colesterol alto (el cual representa un problema bastante grave), la arterioesclerosis y los problemas más comunes relacionados con el corazón. De este modo, se perfila bastante bien como un método de prevención de infartos, una de las formas más comunes de morir a lo largo de la historia. Aunado a todo eso, se destaca que esta función ayuda a llevar una vida mucho más saludable, lo que ayuda a prolongar su duración total.

En cuarto lugar, hallamos que la vitamina C ayuda contra las cataratas. Siendo estas un problema muy común en la tercera edad, resulta natural que las personas mayores tiendan a buscarla como salvación definitiva. Sin embargo, ello no significa que no pueda ser igual de útil para una persona joven, pues, en líneas generales, esta vitamina colabora en la irrigación sanguínea de la vista, de modo que tanto un joven como un anciano pueden hacer provecho de ella. De hecho, más que solo servir como defensa, el consumo excesivo permite prevenir las cataratas y también toda clase de enfermedad o infección parecida.

Todo lo anterior resume y agrupa en buena medida la casi infinita cantidad de ventajas que puede tener para nosotros el hecho de que consumamos vitamina C en una medida desproporcionada. De esa manera, conviene que comencemos a incorporarla a nuestro día a día para que podamos disfrutarla.

¿Conviene incorporar la vitamina C en nuestro día a día?

Dada la incredulidad que en muchas ocasiones solemos conservar, resultaría comprensible que, no obstante todo lo visto hasta este punto, todavía nos preguntáramos si la vitamina C debería estar presente en nuestra rutina diaria. Es natural, y hasta recomendable, que dudemos de esa manera, porque solo así podremos siempre ser capaces de no dejarnos llevar por la publicidad engañosa que en muchos casos tiende a cautivar mentes ingenuas con promesas las cuales, lejos de ser genuinas, representan una total e imperdonable falacia.

Si bien todo eso merece ser tomado en cuenta por nosotros, también la vitamina C. Y es que de nada serviría haber hecho todo el recorrido si no somos capaces de entender cuán ventajosa puede ser para nosotros consumirla de un modo frecuente. Más aún, hacerlo de un modo excesivo, cosa que no se puede llevar a cabo con muchas otras cosas.

Pues bien, ya vimos que consumir excesivamente puede ayudarnos a detener el proceso de envejecimiento. A simple vista, parece lógico que cualquiera podría deducir por qué ello representa una gran ventaja, dado lo evidente que resulta. Pero en caso de que no sea así, vale mencionar que la vejez no afecta solamente el aspecto físico, que es el más tomado en cuenta, sino también al aspecto interno, esto es, al funcionamiento mismo de nuestro organismo. Un cuerpo joven es capaz de procesar mucho más rápido la comida, así como también de defenderse con mayor eficiencia ante las múltiples amenazas que pueden desestabilizar nuestro equilibrio.

Por otra parte, la vitamina C también ayuda a regular la presión sanguínea. Esta es una ventaja aún más clara, porque ¿cuánta gente muere año a año por problemas relacionados con el corazón o la tensión? Sin exagerar, podríamos decir que un gran sector de toda la población mundial fallece debido a esta causa. Así las cosas, encontramos en este apartado otro motivo de sobra como para que comencemos a incorporarla a nuestra rutina.

Podríamos sin ninguna clase de dificultad continuar enumerando más y más razones que pudieran servir de argumento válido para que hagamos de la vitamina C nuestro pan de cada día. No obstante, el apartado que nos refiere ahora es reflexionar al respecto de todas sus ventajas. Y es que resultan no solo resaltantes en cuanto a cantidad, sino también a las propiedades como tal. O sea, ¿qué otro elemento que conozcamos puede ser capaz de brindarnos tantos beneficios a la vez? Si le preguntáramos a un vendedor de productos de telemercadeo, nos diría que muchos más; lo cierto, sin embargo, es que resulta ser falsa esa aseveración. Además, siendo esta vitamina un componente de origen natural, no hay necesidad de sospechar realmente de ella.

Por lo tanto, podemos concluir diciendo que la vitamina C, lejos de ser una promesa engañosa más del mercado, es toda una solución milagrosa a un sinfín de problemas que han aquejado al ser humano a lo largo de toda la historia y que, en más de una ocasión, han servido para llevarlos a la tumba. Y no conforme con ser una cura, se vuelve también muy fácil tanto de preparar como de conseguir, de manera que no debemos toparnos con el frecuente problema de que solo los adinerados pueden acceder a cosas así.

 

Vitaminas y Minerales Puntuado con 5 / 5 basado en 2 reseñas.